viernes, 8 de febrero de 2013

DEL LIBRO DE JAIMITO: Papá, ¿cómo se dice MALO en catalán?



  
         Gianni Vattimo, hoy hablaba de él, publicó hace treinta años un libro famoso y muy comentado, Il pensiero debole, que caracteriza el pensamiento de eso que llaman la postmodernidad…

         Artur Mas leo, corto, copio y pego de EL MUNDO: En una visita a un centro de día de discapacitados intelectuales de Sant Gregori (Girona), Mas ha destacado que "no hay normas ni leyes ni constituciones ni interpretaciones posibles" para rebatir sus argumentos, ya que se trata de "un tema de voluntad de la gente y de derechos, unos derechos que todo el mundo tendría que proteger" (la negrita no es mía). Efectivamente a esos discapacitados intelectuales hay que protegerlos. Artur Más, empero, no es un discapacitado intelectual, ni un pensador débil… es un  débil mental que no es lo mismo, es un defensor del pensamiento único, de ese pensamiento unidimensional, cuya formulación es “¿Aquí? ¡Mis güevos treinta y tres la calle abajo… a caballo!!!!” y lo que hay que hacer es denunciarlo por pirómano mental, por violador intelectual, por relativista cautivo, por follaconstituciones, por impostor contumaz y mandarle a los guardias para que lo tengan archivado en el talego y deje de meternos el dedo por el ojo y se lo meta él donde le quepa…

         Hablando de sus conferencias, contaba Camón Aznar una anécdota de RAMÓN, en Granada en la que dando este un fervorín sobre olvidé qué, dos tipos malencarados y con notables signos de una intoxicación etílica sobresaliente –es decir, ¡con una mierda como un catre!-, ante lo disparatado de lo que Ramón decía, le preguntaba uno a otro: “¿Mato a este tío ya o esperamos?”. Pues eso se preguntan muchos, ¿a qué coño esperamos para entalegar a este payo?

DEL LIBRO DE JAIMITO: Papá, ¿qué es la armonía?



 
     No obstante, a aquellas alturas, la llamada «conciliación» se había vuelto una palabra hueca. Todo el mundo se llenaba la boca con ella, todos la defendían y decían estar trabajando por lograrla. Todos, sin embargo, achacaban a sus contarios la imposibilidad de alcanzarla. Se había creado una dinámica de confrontación que era muy difícil de desactivar. Nadie, en solitario, tenía la llave para hacerlo.

         Posiblemente usted, persona inteligente, lector, crea que las líneas que preceden son recorte de un texto mayor de hoy mismo, que se refiere a los dos grandes partidos españoles PSOE y PP… Podría serlo perfectamente. Lo lamentable es que el texto pertenece a una reflexión de Isabel Burdiel, de su libro Isabel II o el laberinto del poder -¡libro que le aconsejo vivamente!- y lo que escribe se refiere sí, a las dos Españas, pero a un momento histórico que tiene lugar en 1866, es decir, hace: 147 años, ¡un siglo y medio! Y aún estamos enquistados, encastillados en posturas irreconciliables… ¡Pues adelante y con lo mismo!

miércoles, 6 de febrero de 2013

Orientación profesional: BOMBEROS EN LANZAROTE




         Señor ministro de Educación, con todos mis respetos, le he oído y he leído las declaraciones en las que usted, además de los muchos jardines donde laborea y abona, se ha metido en uno nuevo cual es el asesoramiento y orientación profesionales, llamémoslas, desde la generalidad.
         Oigo a colegas, oigo a estudiantes, oigo… y el rumoreo y el ronroneo evitan razonamientos razonables, se me antoja que sobran opiniones nada respetables –entre ellas la de usted- y la polución y la nítida distorsión de todo tipo evita que las explicaciones lleguen límpidas y diáfanas
         Escucho a muchas personas, entre ellos a algunos padres y a algún profesor, pobrecillos, que hablan de la vocación profesional, ese fantasma que nunca nadie vio, por la sencilla razón de que nada que no sea una persona puede llamar a otra… y, por tanto, difícilmente me podría llamar a mí la profesión de Química de la grasa, por poner un poner, que eso sí sería una llamada de lo salvaje. ¡Sí, ya, vocación en sentido figurado, en sentido amplio, metafórico, metonímico…! ¡La Biblia en verso por Dios!
         Usted plantea que los estudiantes enfoquen y orienten sus empeños, mayores o menores, hacia carreras que tengan salidas… y no hacia aquello que les guste o que pudieran seguir por línea familiar -¡menuda antigualla de planteamiento, señor ministro, salvo para médicos y abogados!-. Me va a permitir.
1.     desde hace muchísimos años, ha sido un error pensar que las carreras universitarias tenían salidas distintas a las de incendios;
2.     la relación entre los estudios universitarios y las profesiones y los empleos concretos desarrollados posteriormente, en muchísimos casos, es remotísima;
3.     en un momento histórico donde todo se mueve con la celeridad que lo hace, ¿quién es el profeta que logra decir cómo estará mañana el  mercado de trabajo? ¿Y dentro de cinco años o siete o nueve que es cuando yo, estudiante, saldré a ese supuesto mercado?
4.     en un mundo global, más allá de los límites comarcales, que algunos ansían para vivir, ¿se refiere usted a las posibilidades profesionales acá, aquí o acullá? ¿o es que hay las mismas ofertas de empleo en Cuenca que en Quito o Nueva York o Singapur?

Siga permitiéndome, señor ministro.

1.     No se le ponen puertas al campo.
2.     Los motivos por los que se estudian unas carreras u otras son peregrinos hasta decir basta: haga un muestreo.
3.     No hay carreras con salidas, ¡por favor!: hay personas que tienen salidas y capacidades que no tienen sus mismos colegas.
4.     Impartir una materia llamada Emprender es querer hacer de todos los estudiantes, por igual, unos empresarios… (le recuerdo que el origen de ambas palabras emprender y empresario nos lleva a un mismo pesebre… Cierto que Tales de Mileto fue empresario oleícola, pero tengo para mí que eso fue más una cucurbitácea, es decir, un pepino que le salió).

Señor ministro, le cuento una anécdota para cerrar. A Ramón Gómez de la Serna, Ramón para quienes nos dedicamos a algo tan inútil como la Literatura, cuando le preguntaban qué había estudiado, contestaba invariablemente: “Yo, como todos los españoles, Derecho”, es decir: como su propio padre, entre ellos, ¡y usted mismo, señor ministro, por no ir más lejos! Derecho, que es la carrera que se estudia por exclusión del resto… Curioso,  fíjese usted cuántos universitarios con título de Derecho hay en la política… y de qué poquito les sirve… El Presidente del Gobierno, la Vicepresidenta…, Adolfo Suárez, don Felipe González, Rodríguez Zapatero, Aznar y esposa,   ¿sigo? A lo mejor, en vez de licenciados en Derecho, hubiéramos ganado mucho de haber sido ustedes bomberos en Lanzarote…

viernes, 1 de febrero de 2013

¡Y tú, más, so cabrón!


         En el fútbol español, los dos clubes más representativos, DOS, son el Real Madrid y el Barça. Sus partidos, sus entidades son muestra ejemplar antológica de lo que es no solo la política española, sino la realidad toda de España.

         Estos dos clubes no son adversarios, son enemigos irreconciliables y me refiero, claro está, al hondón de su masa social y a las emociones de esta. Los modos entre sus dirigentes suelen ser –no siempre- educados, contenidos. La masa, sin embargo, se declara barcelonista y antimadridista a muerte y al contrario: ser madridista comporta ser acérrimo antibarcelonista, ¿podría ser de otro modo? (¡¡evidentemente sí!!).

         Barça y Madrid representan las dos Españas. Los moderados y los progresistas, los monárquicos y los republicanos, las derechas y las izquierdas, los rojos y los azules, los católicos y los anticatólicos… No se admiten en este juego de intelectuales las medias tintas ni a los tibios. La disyunción es condición necesaria, ineludible: de unos y contra otros o no se es ni nada ni nadie (¿acaso no nos asombramos cuando alguien que no sea de Donosti nos dice que es de la Real? ¿Se puede ser de Cuenca y del Depor? ¡¡Por Dios, será extranjero, pero no español! ¿Quién ha visto semejante dislate?).

         Tras el partido del miércoles, unos y otros, ese intelectual llamado Callejón azuza lo ocurrido en el campo: Messi llamó muñeco de Mou a Karanka. Los barcelonistas afirman que llamaron mono a otro intelectual de la otra facción, a Alves. Los barcelonistas llamaron hijoputa a Ronaldo. Los madridistas a Messi subnormal… Unos y otros van poniendo más y más cadáveres y más mierda, sin perdón, sobre la mesa, ya chorrean la mierda y la sangre, pues es lo propio de esta nuestra España: ¡Y tú, más, so cabrón!

          Pienso en lo que ocurre sobre la corrupción en los partidos políticos (les prometo varias reflexiones sobre ella y estos), pienso en el PSOE y el PP y lo comparo con el partido del miércoles y sus resultas… Y me siento triste, tristísimo.

         Es la historia de nuestra España… De nuestra incivilidad, de nuestra deformación, de nuestra envidia, de nuestro rencor… Nadie se mueva, nadie escuche, nadie respete al otro… solo prepárese para repetir ¡Y tú, más, so cabrón!

miércoles, 30 de enero de 2013

IMPOTENCIA Y RABIA



En España siempre que existieron bandos, fueran facciones de presión de índole variada, partidos políticos, banderías humanas… sobraron los principios abstractos y generales y faltaron las concreciones sobre la buena administración y el servicio a los conciudadanos. Fue norma armarse de argumentos -y armamento, si fue necesario, que lo fue por norma- para alcanzar el poder, para disfrutarlo en propio beneficio y el de los allegados y clientes, y para ejercerlo implacable, siempre que fuera posible y preciso, contra el enemigo en sentido estricto, que nunca adversario de ningún modo. Se lucha siempre sin tasa ni cuartel, a morir, con todos los medios, que justifican el fin, para, insisto, alcanza el poder, monopolizarlo si es posible, aprovecharlo y aprovecharme de sus resortes, insisto, en mi propio beneficio y no hay mejor enemigo que el laminado, el muerto, el huido, el humillado, el reducido a polvo y ceniza, que es de donde vino y nunca debió de salir…
¿Qué han logrado los partidos que tenemos en el hemiciclo y fuera de él, legales e ilegales, desde el 75? ¡Cargarse la fresca fragancia de una democracia anhelada y desvirgada, prostituida y envilecida con una celeridad que solo pueden mover, a esa velocidad, el rencor, el odio, la maldad, la envidia, el individualismo, la indolencia, la pereza, el proxenetismo, la inconstancia, el egoísmo, la mentira, el robo, el estupro, la chulería…!
¡Qué risa de las corruptelas menores de aldeas y chozas! ¡Qué graciosas burlas los pequeños robos a la Administración de todos! ¡Qué hermosos los robos desde palacios y sedes de grandes empresas y partidos! ¡Qué bien lo pasamos cobrándonos las deudas seculares que tejimos en nuestros calenturientos y odiosos caletres! ¡Qué divertidas nuestras casas pagadas por todos, en las comilonas, en nuestros coches, en nuestras fincas, en nuestras fiestas subvencionados por los conciudadanos! ¡Qué risa! ¡Qué inocentes e ignorantes esos contribuyentes de toda laya que creyeron que la supuesta democracia los llevaría al paraíso de la Babia terrenal!
         ¡Es posible que en esta situación se pudiera comprender que siento odio, pero no lo siento porque no quiero sentirlo ni consentirlo, pero tampoco puedo contener la rabia que provoca mi impotencia, nuestra incapacidad secular, nuestra postración sin solución!
         Siento no tener hoy más ideas ni más sentimientos que la rabia y la impotencia, lo siento por usted Lo siento, de veras.

jueves, 24 de enero de 2013

FUNDACIONES SIN FUNDAMENTO





      Sorprendente. Fabuloso. Me parece el cuento mil veces contado de Las mil y una noches para seguir vivos. Quienes participan de los partidos son una casta. Ellos se enfadan si se les dice, pero viven, están y son aparte. Vamos a ver.

    Oigo a los políticos afirmar que no conectan –feo verbo-, que no hay feeling –peor- entre los partidos y el pueblo. Problema. El partido como tal es un ente de razón que no puede enchufar en nada ni con nadie. El pueblo es otro ente de razón: la misma imposibilidad. La relación, la comunicación humana solo puede darse entre humanos y con las circunstancias adecuadas que a todos nos enseñaron para que se dé esa realidad comunicativa.

    Los partidos quieren escuchar al pueblo: no lo oyen, no se entienden, no lo entienden, no se hablan, no se escuchan, andan indiferentes por caminos distantes. Nos hemos alejado de las bases de nuestros votantes, vino a decir Alfredo. La abstención, el desacuerdo entre la población joven, y la menos joven, con los partidos tradicionales es absoluta: los jóvenes no militan en los partidos (¿cuántos militantes pagan una cuota en los partidos?, me pregunto. Ojo: ahora se entiende por joven a un payo con 35 tacos de almanaque. En mi época un joven no llegaba a los 23).

    Las fundaciones de los partidos, si y solo si, si son de partidos, han cobrado del erario público 2,9 millones de euros. FAES del PP e IDEAS del PSOE. Si en ellas está el laboratorio ideológico-fáctico-bailable y no aportan nada a los partidos y, por tanto, menos aún al honrado pueblo… ¿para qué coño están? Muy fácil. Se lo escribo en español ahora mismo: para repartir esos dineros entre los amigos, los paniaguados, los enchufados, los clientes, la familia… “¡Es que organizamos conferencias y ciclos!”. Sí, ya me imagino, ¿pero no les parece a ustedes que si se las quieren organizar, ¡¡pues que las paguen sus afiliados y quienes acudan a ellas!!? También organizo yo comidas en mi casa y me las pago yo; compro libros para leer y mejorar y formarme… ¡y me los pago yo! Y uso Internet para estar informado y comunicarme y me lo pago yo, y el ordenador, y el papel…

     Los partidos no se enteran, es decir, sus dirigentes, sus militantes no conectan, no tienen comunicación con el pueblo…: ellos no son pueblo. (observe que cuando hablan dicen “Los ciudadanos, los contribuyentes, los votantes…”, pero NUNCA SE INCLUYEN ELLOS. Nosotros los ciudadanos, ni nosotros los contribuyentes, ni nosotros los votantes…  ¡¡PORQUE VIVEN APARTE, EN OTROS ESPACIOS, EN OTRAS REALIDADES DE TODO TIPO!! ¡¡¡SON UNA CASTA TAN SUPERIOR QUE ESTÁN EN LAS CLOACAS DEL ESTADO Y EN ELLAS Y DE ELLAS VIVEN Y SE ALIMENTAN!!!

    Cada perrico, pues eso… que aguante su vela… 


lunes, 21 de enero de 2013

Aprovecharse de la cosa, robando por la cosa...




         En una carta de 1854, María Cristina de Borbón, antepasada de nuestro amado Rey escribía lo siguiente:

         No me lo diga usted, que no hay ya entusiasmo para defender las cosas, ya sólo hay intereses materiales. Allí no se quiere a la Reyna, ni cualquiera Rey que fuera, por lo que antes se respetaron a los Reyes; no: no se quiere más que para que sean la pantalla de lo que hacen debajo en su nombre, y para lo que se pueda ganar con ellos, sea dinero, sea empleos. Te aseguro que si tubiera [sic] yo que dar un castigo a uno le haría Rey de España. —Ser el blanco de la envidia de todos, siempre criticado, nunca poder ser libre para ninguna acción, no, no, nada envidiable aquella majestad: mucho puede en mí la idea del deber quando  a pesar de esto deseo que mi hija cumpla con su deber en el puesto donde Dios la puso y la ha conservado a pesar de tantos enemigos como tiene.
        
         Del cinismo y desvergüenza de esta mujer –llamarla señora sería un insulto para quienes lo son- añadir que  la echaron de España por ladrona. No hubo negocio de calado en España donde ella y la familia de su segundo marido –Fernando Muñoz-, por personas interpuestas… no metieran la mano, pusieran el cazo. Su codicia no tenía tasa.
         Si se confirmare lo que apuntan los periódicos, Urdargarín, sea como fuere, ha sido sor Citroën a su lado, una proba hermana de la caridad… Doy un paso más. Lo que esta astuta y avariciosa mujer apunta como amparo de ladrones y forajidos bajo la pantalla de los reyes, es hoy realidad evidente BAJO LOS PARTIDOS POLÍTICOS. Quizá no se deba generalizar, pero es evidente que servirse del partido y servir por un partido a la sociedad son dos realidades diferentes. Parece que se hace norma el servirse y arrimar a los amigos, la familia, los socios… para ganar dineros y empleos.
         Nada nuevo bajo el sol. ¿No se les cae la cara de vergüenza? ¿Quién es el ciudadano de a pie que confiesa estar afiliado a un partido y no tenga u obtenga prebenda? No lo conozco.