lunes, 18 de junio de 2012

La oscura peste de muchos políticos.


Por 12.000 pepinos del ala al mes... ¡no querrán ustedes encima que asistan!
          Que se las pelan corren por la red presentaciones, datos, informaciones que ponen a parir a los políticos. La abstención habida en Francia era desconocida hasta la fecha, ¿y qué? Se critica el desaforado uso que hacen de sus tiempos de trabajo, de los dineros públicos, de sus prebendas, de sus privilegios a mansalva que tienen esos que son políticos profesionales, ¿y qué? Generan empresas paralelas que revientan las estatales, las sortean y por ellas se evaden los dineros y se cuelan a los amigos con cargos, carguillos, encargos y encarguillos que a todos nos hacen más amigos: hoy por mí, mañana por ti, ¿y qué? Se levantan aeropuertos sin aviones, pabellones y polideportivos sin deportistas, tranvías fantasmas que se cierran por no ser rentables, tranvías que sólo rodaron unos días… -¿cuál será el enigma de los tranvías en el sur, en mi Jaén, por ejemplo, que mis socialistas pusieron en marcha, pero no anduvieron?-, todo eso huele que apesta, ¿y qué?… Se le da publicidad a los hechos. Los ciudadanos tienen conocimiento de los hechos, ¿y qué? Pasan por la cárcel algunos pardillos que pasaban por allí y los jefes siguen atrincherados en el sillón, en el escalafón… ante la ignominia… ¿y qué?
         Llevamos años diciendo que aquí no pasa na de na. Un chavalín roba una moto y se arma la de Dios es Cristo. Un tironero roba para darse un viaje y pico… y está entalegao al salto. Desaparecen miles de millones de euros… que se llevaron cuatro cazurros a puñaos, todo el mundo lo sabe…, y no entran en la cárcel. No hay cojones quien los guarde. Usted se puede indignar, se puede manifestar, puede escribir en tres mil blogs contra esto y aquello, puede reventar la red de noticias primas de las mismas noticias en las que miles de sinvergüenzas… no avasallan… ¿¡y qué!? 
         “Ya no voto más”, me dice un amigo, ¿y qué logramos con eso? Tenemos la terrible sensación de que esto se ha convertido en un quítate tú que me ponga yo… y así con nuestras miserias, nuestros chistes, nuestras estériles quejas seguimos… El fútbol nos saca del sopor a ratos y nos recuerda que somos españoles, pero yo me pregunto, ¿alguien tiene la solución? Es más: ¿alguien de veras quiere solucionar esto, si es que fuera posible?
         Lo siento. Es lunes y todo tiene un gris panza de burra que da asquito verlo…

Con lo que gana, podía comprarse una almohada.







No es lo que parece, el compañero se está documentando.

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