miércoles, 23 de mayo de 2012

Político, metido a cajero, posible trincón...


Ahí está el tío, ¡con dos COJONES!
       Muy breve la noticia. Un vicepresidente de una caja, Bancaja, que ha llegado ahí por su condición de político: forma parte de la cuota que en las cajas ha  habido de políticos de los distintos partidos y de los sindicalistas; supieran o no de banca, tuvieran o no la preparación necesaria. Voy a eludir el nombre del partido al que pertenece Antonio Tirado: me da igual para el caso. Fue alcalde de una ciudad y su partido le da una salida, un sueldo y una caja.
        Este caballero está imputado por los delitos de falsedad contable, administración desleal y delito societario por la gestión que realizó en Banco de Valencia.
        Usted pensará que el caballerete está guardado lejos de la caja, allá desde donde no pueda meter mano en el negocio, en una sima donde la luz del billetaje apenas llegue… Pues no. Dimite el Presidente de Bancaja y sale propuesto el caballero de quien les vengo hablando.
        Esto es lo que nunca nadie haría. ¿Cómo voy a poner a cuidar de las gallinas a la zorra? ¿Lo haría usted con su dinero, dárselo a un ladrón, a un sinvergüenza…, con o sin presunción? La respuesta por evidente innecesaria, luego la pregunta siguiente es: ¿Cómo es posible que este caballero imputado por ladrón siga en su cargo de vicepresidente? “Porque nadie me ha pedido que dimita”. El tío tiene más cara que un piano de cola… Nadie se lo pide. ¿Nadie le reclama que se largue? ¿Nadie le impide que acceda aún con más soltura a la caja…? La pregunta es de 1º de la ESO: ¿Quién se beneficia de que este tipo esté ahí? ¿Él, su partido, sus amigos, los otros partidos? Que este bandolero siga al frente de la Caja beneficia a alguien… Otra pregunta: ¿No le piden que se largue por temor a que pueda decir algo? No lo sé.
        ¿Escándalo del español ante esto? Ninguno. El 70% de los cargos públicos imputados en casos de corrupción, presentados a las elecciones fueron reelegidos… ¿Por qué? En la antigua Roma a esto se le llamaba clientelismo. Los cargos públicos tienen sus beneficiados, sus pesebristas, sus clientes, quienes viven de que siga gobernando tal partido o tal señor… Si mi nómina depende de que Fulano continúe en el cargo y encargado de la mangancia, la arrogancia, el robo, el latrocinio… ¡pues que siga! Ande yo caliente…
        Se hace necesaria una regeneración moral y sacar de esta sociedad a todo individuo corrupto. El dinero, la construcción, la política, el poder… han ido de la mano en estos años. La mafia rusa se pega al político de turno, el político de turno sin escrúpulos se arrima a las Cajas y meten los partidos a sus hombres en ellas… ¿Sabremos alguna vez cuánto dinero a fondo perdido han dado los bancos y las cajas a los partidos?
        No quiero transparencia ni claridad… QUIERO LA VERDAD… y que se actúe en consecuencia.

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